Cirugía Reconstructiva mamaria tras Mastectomía

Cirugía Reconstructiva mamaria tras Mastectomía

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Tras la extirpación de un cáncer de mama, salvo en casos muy incipientes, habitualmente nos encontramos con una situación nueva en la que ha desaparecido la mama nativa y además los tejidos remanentes suelen ser radiados para prevenir recidivas. Esto ocasiona una serie de cambios estéticos en el tórax de una mujer que requieren una reconstrucción de mama, tras la cual difícilmente se alcanzará una mama como la que existía anteriormente. Además probablemente se requerirá una simetrización de la mama sana, para que se parezca lo máximo posible a la mama reconstruida.

Existen muchas formas de reconstruir una mama tras su extirpación, pero las más utilizadas son los tres siguientes:

  • Expansores mamarios: Suele ser la opción más simple y sencilla. Consiste en la utilización de una prótesis provisional colocada bajo los tejidos remanentes tras la mastectomía, se va inflando con suero en varias sesiones. Cuando se finaliza el llenado es recambiado por una prótesis de silicona definitiva. Su inconveniente suele ser que los tejidos que cubren el expansor están maltrechos tras la radioterapia, por lo que pueden quedar demasiado delgados tras la expansión y quedar la prótesis demasiado expuesta.
  • Colgajo de dorsal ancho: normalmente en combinación con expansores, pues no suele aportar suficiente volumen, pero sí aporta tejido sano no radiado para la cobertura del implante. Consiste en el transplante de este músculo desde la espalda a la zona de la mastectomía, quedando como secuela una cicatriz en la zona donante y el sacrificio de este músculo, que realmente no tiene importancia salvo que la paciente practique escalada.
  • Colgajo libre DIEP: debe ser la opción escogida siempre que se pueda, pues permite reconstruir una mama sin la necesidad de utilizar una prótesis. Consiste en el transplante de piel y grasa desde la parte inferior del abdomen a la zona mastectomizada, con la mejoría estética que puede conllevar de la estética del abdomen. Es una opción técnicamente más complicada pero la más agradecida a largo plazo, pues da un resultado muy estable en el tiempo sin todos los inconvenientes de una prótesis. En la imagen podéis apreciar una reconstrucción con colgajo DIEP.

Tras la reconstrucción de la mama se finalizará con la reconstrucción del complejo areola-pezón mediante una pequeña intervención local y micropigmentación. Os dejamos aquí un caso real de una paciente para que observéis los resultados sobre la Intervención que os hemos explicado. El objetivo es colaborar y ayudar en la recuperación de la autoestima y bienestar psicológico de la mujer que ha atravesado y superado el Cáncer de mama.