Otoplastia: ¿Cómo corregir las orejas separadas?

Otoplastia: ¿Cómo corregir las orejas separadas?

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Esta deformidad tan común es conocida con muchos nombres, como orejas en asa, orejas despegadas, orejas separadas, orejas de soplillo, hellix valgus, …
Habitualmente, es una deformidad de origen congénito o aparecen al poco tiempo del nacimiento. Se caracterizan por existir un ángulo excesivo entre el cráneo y el pabellón auricular, puede ir asociado a una ligera hipertrofia o agrandamiento de la concha (es la concavidad de la oreja cercana al orificio del oído).
La operación es sencilla y segura en manos expertas, esto no quiere decir que la pueda realizar cualquiera, pues recientemente hemos percibido numerosas complicaciones de paciente operados en otros centros que son inconcebibles, como la desaparición de toda la piel entre el cráneo y la oreja, la corrección excesiva y de apariencia artificial, la expulsión de todas las suturas internas, infecciones por cirugías de orejas en consultas en lugar de en quirófano, lóbulos pegados al cráneo con incapacidad de colocar pendientes.  Por todo ello, es necesario que sea un profesional con experiencia el que realice esta operación. Pues por sencilla que sea debe ser correctamente realizada para obtener un buen resultado.
Existen numerosas técnicas, aunque las más comunes son las que asocian ralladuras del cartílago asociadas a suturas internas no reabsorvibles para dar al cartílago la forma deseada. En algunos casos será necesaria la reducción de la concha auricular pues la no corrección de ésta llevaría a una oreja que seguiría protruyendo a nivel del tercio medio.
Recientemente, han aparecido dispositivos que son como láminas metálicas que se colocan bajo la piel para dar forma al cartílago. No por ser más modernos están exentos de riesgos y ya hemos percibido complicaciones de otros profesionales que los han utilizado, como infecciones o exposición del metal.
En cualquier caso, la intervención se realiza en quirófano con anestesia local y sedación, para que el paciente no sienta los pinchazos de la anestesia. Dura sobre una hora y al acabar se coloca un vendaje que será retirado en tres días. Después solemos recomendar una banda elástica durante una semana más.
No es una intervención dolorosa y las cicatrices son imperceptibles, por lo que si se obtiene un buen resultado es una de las intervenciones más agradecidas de la cirugía plástica.


                                                                    Doctor Javier Collado